Chicas en Tecnología anuncia los resultados de la tercera edición de Programando un Mundo Mejor. Luego de cuatro días, 30 alumnas de escuelas públicas y privadas trabajaron en equipo junto con sus mentores y desarrollaron soluciones tecnológicas a problemáticas sociales.

Chicas en Tecnología, la organización sin fines de lucro que busca cerrar la brecha de género en tecnología, presentó los resultados de la tercera edición de Programando un Mundo Mejor (PUMM), el programa libre, gratuito y de inscripción abierta, que tiene como objetivo desarrollar el interés por la tecnología y formar habilidades emprendedoras en chicas de escuelas y colegios secundarios de entre 13 y 16 años, de forma práctica y con enfoque social.

Esta nueva edición de PUMM se realizó los días 1, 2, 5 y 6 de noviembre. El programa finalizó el domingo 6 con una presentación de sus ideas y sus apps frente a un Consejo de asesores, que estuvo integrado por Mariana Brandeburgo, jefa de RSE y sustentabilidad, de Cablevisión-Fibertel; Sofía Contreras (especialista en emprendimientos) y Carolina Hadad (programadora).

Del programa participaron 30 chicas de 10 escuelas y colegios que diseñaron 10 aplicaciones que buscan resolver problemáticas sociales que ellas mismas identifican y viven todos los días en su escuela, barrio o comunidad. Las participantes trabajaron en equipo junto a un mentor o mentora que es, además, un modelo con el que ellas pueden identificarse y proyectarse en el futuro.

“Hace más de un año lanzamos la primera edición de ‘Programando un Mundo Mejor’, con una gran aceptación y recepción de las participantes, profesores y directivos de las escuelas. Esta tercera edición nos afianza e incentiva a continuar con este trabajo para lograr que más chicas elijan carreras vinculadas con la tecnología”, afirma Carolina Hadad, una de las co-fundadoras de Chicas en Tecnología.

“Desde Fibertel vamos a continuar apoyando a ‘Chicas en Tecnología’, como lo venimos haciendo desde la primera edición de PUMM, porque es central incentivar a jóvenes mujeres a usar Internet para producir tecnología, y no sólo para consumirla”, destacó Mariana Brandeburgo.

Las apps que pensaron, diseñaron y programaron son:

1. Ricomío: desarrollada por las alumnas del colegio Francesco Faá di Bruno, junto a su mentora Emilia Aström, tiene como objetivo promover una alimentación más saludable compartiendo información, fotos y recetas.
2. DataMed: las alumnas del colegio Norbridge, junto a su mentora, Vanesa Cillo, pensaron una app para que cada persona pueda manejar sus propios datos médicos. Los usuarios pueden llevar su historia clínica en su celular y ésta puede ser utilizada en caso de emergencia.
3. School books: la idea de las alumnas del Instituto Nuestra Señora del Rosario, junto a Santiago Vilar como mentor, fue desarrollar una aplicación que facilita el intercambio de libros escolares usados entre alumnos de un mismo colegio. Favorece la economía familiar y la ecología, ya que evita la tala de árboles para libros que podrían reutilizarse.
4. Happy place: es una app motivacional que incentiva a los adolescentes a encontrarse con sus emociones de una manera muy simple. Además, los anima a motivar a otros compartiendo música, libros y videos. Fue desarrollada por las chicas del Complejo educativo Rubén Darío, que tuvieron como mentora a Cynthia Monastirsky.
5. ¡Alza la voz!: una herramienta para que los estudiantes que sufren bullying puedan comunicarse entre ellos, compartir sus problemas, generar una comunidad y notificar a los directivos de esta situación. Fue ideada por las alumnas del Colegio Monseñor Solari, con Cecilia Galarza, como mentora.
6. Basta de violencia: las alumnas de la Escuela de Educación Media, Nº1, Rodolfo Walsh, junto a su mentora Vanessa Pasquet, pensaron una app que ayuda a testigos y víctimas de todo tipo de violencia a reaccionar, denunciar, involucrarse y ayudar.
7. Talk to me: programada por las alumnas del colegio Benito Nazar, con su mentor Guido Villarino, es una aplicación para contención de las parejas adolescentes embarazadas. Permite obtener información sobre lo que ocurrirá en cada uno de los meses del embarazo y permite hablar con un profesional de forma anónima desde la primera sospecha de embarazo.
8. Body emotions: para prevenir problemas de anorexia y bulimia en adolescentes, las alumnas del colegio Jesús en el Huerto de los Olivos, con su mentora Julia Racca, crearon una app para ayudar a chicas y chicos a quererse a sí mismos y aceptarse tal como son.
9. AMA (Adultos Mayores en Acción): como nativas digitales, las chicas de la Escuela de Cerámica Fernando Arranz, con su mentor Lautaro Jose Petaccio, se percataron de la falta de conocimiento tecnológico en personas mayores, y pensaron en esta solución para acercarles la tecnología y que puedan entenderla mediante instrucciones de voz paso a paso.
10. Ayudapp: es una app para colegios que ayuda a los chicos que sufren violencia infantil. Las chicas de la Escuela Técnica Ingeniero José Luis Delpini, junto con su mentora, Victoria Josefina Perelló, propusieron abordar la violencia y el bullying en los colegios haciendo foco en los chicos que reciben la violencia y también en el compañero o compañera que la ejerce, para entender la situación que puede llevarlos a reaccionar de forma violenta.

“Para 2017 queremos que ‘Chicas en Tecnología’ siga creciendo, expandir nuestro trabajo con más ediciones de PUMM y desarrollar nuevos programas, con el objetivo de llegar a más chicas para cerrar la brecha de género en tecnología y emprendedorismo”, agregó Hadad.

Desde su lanzamiento, las tres ediciones de PUMM reunieron a 75 chicas, que diseñaron 25 apps. El programa fue declarado de Interés social por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. El equipo de Chicas en Tecnología está integrado por Sofía Contreras, Carolina Hadad, Melina Masnatta y Mariana Varela y cuenta con equipo de colaboradores permanentes y voluntarios. PUMM cuenta con el sponsoreo de Cablevisión-Fibertel desde su primera edición y en esta tercera convocatoria sumó el apoyo de Google.

Sobre Chicas en Tecnología

Chicas en Tecnología está integrado por mujeres provenientes de distintas áreas vinculadas a la tecnología y busca potenciar el crecimiento, éxito y liderazgo de jóvenes mujeres el ambiente emprendedor tecnológico. Considera que para hacer avances significativos sobre la brecha de género existente en este sector es necesario promover que más mujeres desde temprana edad se interesen activamente y se involucren como modelos a seguir en sus comunidades.