Influencias, puntos de contacto, nuevas reglas y nuevos comportamientos

Por Marcela Rossi, Gerente de Marketing Banghó El regreso a clases no sólo representa un reto para los más pequeños, porque implica dejar de lado los juegos y el tiempo libre para enfrentar un nuevo año de estudio; sino también para los mayores, quienes deben involucrarse en la educación y en la nueva rutina de sus hijos. En esta rutina, el universo digital genera influencias y nuevos puntos de contacto y la tecnología supo ganar su espacio, convirtiéndose en un fuerte aliado escolar. Hoy en día, es común y hasta recomendado contar con dispositivos tecnológicos como computadoras y tablets para acompañar la etapa de aprendizaje, ya que aumentan la interacción y ayudan a los estudiantes en sus tareas, a la vez que colaboran en el impulso de su desarrollo, contribuyendo en los trabajos y siendo puente a la híper-conectividad. Incluso los niños en edad preescolar pueden sacar provecho de la presencia de la tecnología en sus tareas planificadas, porque incentivan su aprendizaje a la vez que se entretienen. La conexión 24×7 (24 horas, los 7 días de la semana) y los dispositivos generan cambios en el acceso a la información y en la manera de relacionarse de las nuevas generaciones, además de nuevos comportamientos del usuario vinculados a la impaciencia, comodidad y movilidad. Tomar a la tecnología como un socio en las tareas y a la vez cuidar a los menores, es un trabajo que los padres tienen que desarrollar, sin invadir sus espacios pero generando en ellos confianza y dándole seguridad y tranquilidad. Para ello, es importante tener en cuenta algunos consejos:

  • Administración de usuarios seguros: crear usuarios especiales para el uso escolar, con las restricciones correspondientes tanto en el uso del dispositivo como en su administración. Las opciones de control parental de Windows permitirán crear un correcto dominio y conducción de las tareas.
  • Soluciones antivirus: cuando los dispositivos tecnológicos se encuentran en manos de los niños es muy común que aparezcan visitantes inesperados. Para evitar que la lógica inexperiencia de los pequeños usuarios genere dolores de cabeza, es importante contar con soluciones antivirus actualizadas.
  • Soluciones de rastreo: instalar aplicaciones para rastrear y/o borrar remotamente el contenido de los dispositivos portables, como tablets, en caso de pérdida. En caso de extravío, las mismas permitirán averiguar el paradero del equipo o borrar remotamente toda la información que contenga el dispositivo para evitar que datos personales caigan en manos no deseadas.
  • Backups automáticos: establecer un sistema que realice automáticamente copias de seguridad de todos los trabajos e información, para evitar la innecesaria pérdida de datos.

Si bien los mayores saben que se encuentran frente a una generación de nativos digitales, lo más importante es acompañar a sus hijos e inculcarles el buen uso de la tecnología. La iniciación en la utilización de las redes sociales y nuevos dispositivos debe realizarse en conjunto, propiciando el diálogo abierto y aprendiendo juntos. Los límites dentro del universo digital se aplican conjuntamente, para que los más pequeños aprendan el correcto uso y límites esperados. El rápido avance de la tecnología ha creado un sinfín de posibilidades que, bien utilizadas, pueden abrir un mundo lleno de conocimientos y nuevos descubrimientos. Tomar a los dispositivos como un compañero será una tarea significativa, llena de responsabilidades pero también repleta de nuevos caminos por recorrer.

Acerca de Banghó

Banghó es una marca de productos de tecnología informática, fabricados en Argentina bajo normas de calidad y procesos certificados internacionalmente. Desde su creación en 2006, Banghó ha experimentado un crecimiento exponencial, convirtiéndose en la marca de tecnología informática de mayor inserción y reconocimiento en el mercado argentino.  

Fundador, sysadmin y diseñador de TecnoGaming como así también su propia empresa de hosting. Auto-didacta y con mucha pasión por los videojuegos ama tanto la tecnología como la naturaleza. Vive en su casa de campo en Merlo, San Luis.